[#Opinión] Números que mienten: calidad de vida y discapacidad

RossannaAutora: Rossanna Oyarzún, Directorio de AVANZA*.

Ayer en diversos medios se publicó el “Índice de calidad de vida urbana 2017”, resultado de una investigación conjunta entre la Cámara Chilena de la Construcción y la Pontificia Universidad Católica de Chile. Lo primero que vi en redes sociales fue a conocidos míos, que viven en Concón o Viña del Mar, festejando la sabia decisión de haber elegido estas comunas para vivir, en las posiciones 9 y 11, respectivamente. Incluso dio para bromear y discutir sanamente con vecinos de la comuna de Valparaíso (número 69 en el ranking), casi como si se tratara de un partido más del clásico porteño.

Me llamó la atención esta publicación principalmente porque se referían “calidad de vida”, concepto sumamente manoseado que implica dimensiones como desarrollo personal, bienestar emocional, relaciones interpersonales, bienestar físico, bienestar material, autodeterminación, inclusión social y derechos (Schalock y Verdugo, 2002).

Luego de leer lo que la prensa publicaba en sus sitios me percaté que el estudio sólo estaba acotado a calidad de vida urbana y la realidad al respecto en cada ciudad, considerando las variables salud y medio ambiente; vivienda y entorno; condición laboral; ambiente de negocios; condiciones socioculturales, y conectividad y movilidad.

¿Están consideradas en esta muestra las personas en situación de discapacidad, o fueron por lo menos un porcentaje significativo dentro de ella?

Me pregunto además si los autores de esta investigación sabrán lo que opinan al respecto las personas de este colectivo (indiscutiblemente) en desventaja, que viven en comunas que salieron bien evaluadas en este ranking de “calidad de vida urbana”. Personalmente creo que no. Más aun, considerando que de acuerdo a la última Encuesta Nacional de Discapacidad 2015, el porcentaje de población adulta en situación de discapacidad sería de un 20% y en la región de Valparaíso de un 17,9%, de los cuales según la misma encuesta sólo el 42,8% del total nacional participan del mercado laboral.

¿Tendrán conciencia de lo que opinan estas personas,  por ejemplo, respecto a la variable de condiciones laborales? ¿Se habrá considerado el bajo porcentaje de inclusión laboral en el mercado abierto? ¿Se habrá pensado en qué tan accesibles son estas ciudades en conectividad y movilidad?

Mi crítica más que a los resultados de este tipo de estudios, va a la poca participación que se le da a las personas en situación de discapacidad a la hora de siquiera elaborarlos.

¿Sabían ustedes que ese supuesto 20% de la población nacional que se encuentra en situación de discapacidad no está contabilizado ni caracterizado demográficamente en cada una de las comunas? Es decir, es sólo representativo ya que no existe precisión en el número exacto.

En esto todos tenemos responsabilidad. Por un lado el estado debiese inyectar mayores recursos en instrumentos de medición que sean aplicables  tanto a nivel comunal como nacional, y por otro, quienes nos vinculamos con este colectivo debemos promover la responsabilidad que les compete a la hora de incorporarse al Registro Nacional de PeSD y así tener un panorama real para poder generar un impacto real a la hora de diseñar políticas públicas.

Educadora Diferencial, Psicopedagoga y Preparadora Laboral formada por la Asociación Española de Empleo con Apoyo. Posee pasantías de especialización en España y participación en seminarios y cursos nacionales e internacionales sobre Discapacidad Intelectual, Síndrome de Down e inclusión laboral. Amplia experiencia profesional desde el año 2008 en atención de personas con Síndrome de Down. Docente de la Universidad Viña del Mar.

2 thoughts on “[#Opinión] Números que mienten: calidad de vida y discapacidad

  • Completamente de acuerdo, una lástima perder instancias tan recientes como esa y el Censo como para haber aportado con datos reales en esta materia a nivel país.
    Además, como bien dices, es responsabilidad de todos y hay que concientizarnos al respecto.
    Gracias por esta útil columna.

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