1 DE MAYO: DÍA DEL TRABAJADOR

En abril de este año se aprobó una ley que busca que más de dos millones de personas en situación de discapacidad en Chile puedan efectivamente celebrar el Día del Trabajador.

La Ley de Inclusión laboral para Personas con Discapacidad lista para ser promulgada establece una reserva de empleos del 1% para personas en situación de discapacidad en organismos del Estado (civiles y militares) y empresas privadas que tengan 100 o más trabajadores o funcionarios.

Como institución especializada en el área, nos preguntamos si la normativa efectivamente propiciará el cambio cultural que espera generar a nivel social y organizacional.

Cuando se habla de discapacidad, se valora la diversidad apelando a la tolerancia, el respeto y la no discriminación, condenando el uso y abuso de recursos que apelan a la caridad.

Sin embargo, está interiorizado en el ADN del siglo XXI la infalibilidad de conceptos como rapidez, optimización y eficiencia, con los que evaluamos nuestro rendimiento cotidiano; y al mismo tiempo, segregamos a quienes son más lentos o funcionan diferente.

Franco Terrezza es un joven con Trastorno del Espectro Autista que está contratado hace casi dos años en el Centro de Distribución de Farmacias Knop, en el área de bodega y etiquetado de productos. En este video  cuenta cómo trabajar le ha cambiado la vida, le ha permitido tener un sueldo y ayudar a su familia.

Las barreras que impiden la plena inclusión social y laboral están en la cultura de nuestras organizaciones y de nuestras casas. Se encuentran en la manera de abordar el trabajo – como un mero medio de productividad económica – más que como una fuente de satisfacción personal que nos permite proyectarnos como personas. Se encuentran en un Estado incapaz de garantizar los apoyos para el ejercicio efectivo de derechos inalienables.

La discapacidad como tal no existe, sino que la construimos cada uno de nosotros, al no dar los apoyos necesarios para derribar las barreras del entorno. Todos tenemos una cuota de responsabilidad en el respeto y en la vulneración de los derechos de otra persona. Al callar y omitir, al optar por cerrar los ojos a realidades que nos incomodan, somos autores de discriminación.

El trabajo otorga autonomía e independencia y constituye un camino para determinar y desarrollar la identidad personal. En este Día del Trabajador es necesario poner sobre la mesa las demandas de un colectivo que actualmente no tiene resguardado por ley el acceso digno, efectivo y permanente al mercado laboral y, con ello, a la participación social y a una mejor calidad de vida.

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